RLA Viajes

Actualización de Identidad Visual

Cuando una marca cuenta con años de trayectoria, el desafío no es solo verse actual, sino evolucionar sin perder el reconocimiento construido.

RLA Viajes llevaba más de 15 años en el mercado, con una fuerte presencia local y un vínculo cercano con sus clientes, pero con una identidad visual que había crecido de forma fragmentada y sin un sistema claro que acompañara su proyección futura. El proyecto surge a partir de la necesidad de ordenar, profesionalizar y unificar su imagen, manteniendo el espíritu aventurero y accesible que caracteriza a la marca desde sus inicios.

El objetivo fue claro: actualizar la identidad visual de RLA para hacerla más coherente, flexible y preparada para escalar, sin romper con su historia ni con la confianza ya generada en su público.

El desafío

Actualizar una identidad con más de 15 años de trayectoria sin perder reconocimiento ni cercanía con su audiencia habitual.

Resolver una sigla de lectura compleja (RLA), logrando una marca con fuerte pregnancia, buena firma visual y rápida identificación, especialmente en contextos digitales y de señalización.

Eliminar recursos gráficos y símbolos accesorios que competían con la lectura de la marca y debilitaban su impacto, para poner el foco absoluto en la sigla como principal activo de reconocimiento.

Construir un sistema visual sólido que pudiera adaptarse a múltiples soportes: web, redes sociales, piezas gráficas, señalética y aplicaciones físicas.

La solución

La decisión central fue simplificar para fortalecer la marca. Se eliminó el uso de símbolos y recursos gráficos que competían con la lectura, y se concentró toda la identidad en la sigla RLA trabajando su forma y construcción para lograr mayor pregnancia, legibilidad y calidad de firma en cualquier soporte.

A partir del logotipo, se desarrolló un sistema visual modular, basado en diagonales, curvas y formas continuas que evocan rutas, desplazamientos y cambio de dirección, reforzando el concepto de viaje sin recurrir a clichés del rubro.

La paleta cromática y los recursos gráficos acompañan a la sigla sin restarle protagonismo, permitiendo una identidad clara, flexible y consistente, capaz de funcionar con la misma fuerza en entornos digitales, gráficos y físicos.

El resultado es una marca más limpia, reconocible y contemporánea, pensada para crecer y adaptarse sin perder coherencia.