Los días 16 y 17 de abril pasado participé en el evento #marketer26 de Marketers Latam (marketerslatam.com). Fueron dos días de escuchar oradores de muy buen nivel, que dispararon un montón de interrogantes y agregaron leña al fuego del pensamiento crítico, por lo menos del mío.
El viernes escuché a Martín Sciarillo hablar sobre “Mejorar la productividad con agentes de IA”. Fue una gran exposición, que confirma algunas cosas que uno infería o que venía estudiando y disparó otras (muchas) interrogantes.
En un momento, hablando de la disrupción que genera la IA en este momento histórico, hizo referencia al término “Destrucción Creativa”.
Este concepto fue acuñado por el economista austriaco Joseph Schumpeter en 1942.
“La teoría de la destrucción creativa sugiere que es necesario desmantelar las estructuras antiguas para liberar recursos para la innovación. El término «destrucción» implica que este proceso genera tanto ganadores como perdedores. Los productores y trabajadores que utilizan tecnologías antiguas quedarán desamparados. Mientras tanto, los emprendedores y trabajadores que emplean nuevas tecnologías inevitablemente crearán desequilibrios y pondrán de manifiesto nuevas oportunidades de lucro”. (Karol M. Kopp, “Comprender la destrucción creativa: impulsando la innovación y el cambio económico”, Investopedia.com).
Más allá de que es completamente discutible si la IA viene a hacer un bien o un mal al desarrollo humano, comercial, intelectual, cultural, económico, etcétera, lo que no parece discutible es que no podemos ignorar su poder. Su poder de transformación. El poder de su impacto en los procesos.
Esta situación nos sacude como estudio, como empresa, como proyecto colectivo; tratamos de que la IA se vuelva un aliado para nuevas oportunidades: optimizar procesos y potenciar la creatividad. También sabemos que esto impacta en nuestros clientes y en las marcas con las que trabajamos.
Esto empuja a innovar, a no aferrarse a viejas formas o procesos, sino a aceptar lo nuevo, entenderlo e incorporarlo.
No tenemos una receta para superar la incertidumbre provocada por esta revolución tecnológica, pero sí una decisión: acompañar a las empresas en este proceso y en la construcción de sistemas de marca coherentes, partiendo de una definición estratégica clara hasta la implementación en producto y entornos digitales. Apostando a soluciones que pongan foco en una mejor experiencia para el usuario y en resultados medibles.
¿Qué estás haciendo vos o tu empresa con respecto a la Destrucción Creativa?
Federico Boga – CEO


