EL PROBLEMA
Novopren es una marca con trayectoria real en el sector de tapicería y trabajo en madera. Pero su packaging no estaba a la altura de esa trayectoria — ni de las exigencias de un mercado regional más competitivo. La expansión latinoamericana estaba en el horizonte, y el diseño existente no tenía la solidez visual para competir fuera de su mercado de origen. Había además un activo estratégico que no se estaba usando bien: el respaldo de Poxipol. Una de las marcas de adhesivos más reconocidas de la región. Esa garantía tenía que ser visible, inmediata y creíble en góndola.
